Cuidados para mantener tu bicicleta eléctrica en buen estado

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En Europa, podemos encontrar múltiples ejemplos de ciudades que apuestan desde hace años por la movilidad sostenible. Ámsterdam, Copenhague o Berlín son algunas de las que han incorporado carriles para bicis y han prohibido el acceso de los coches a determinadas zonas. En nuestro país, Barcelona se encuentra a la cabeza en materia de transporte, y cada vez son más las personas que apuestan por una bicicleta eléctrica o una tradicional para desplazarse. Si tú ya has dado el paso y cuentas con una, hoy te contamos cómo puedes mantenerla en buen estado.

Índice

¿Cómo llevar a cabo el mantenimiento de una bicicleta eléctrica?

Tener un vehículo en propiedad, sea del tipo que sea, implica una serie de cuidados si queremos prolongar su vida útil y que funcione correctamente. De lo contrario, las averías serán cada vez más frecuentes a la vez que se pone la seguridad en un compromiso. No importa si se trata de un coche, de una motocicleta o de una bici eléctrica.

En esta ocasión, nos vamos a centrar en esta última, ya que su uso se está disparando en nuestro país. En 2022, se vendieron un total de 1.571.368 de bicicletas, y de ellas, 223.561 unidades fueron eléctricas, que están desplazando a las urbanas por sus ventajas. Pero, ¿cómo se lleva a cabo el mantenimiento de una bici eléctrica?

Revisa regularmente la presión de los neumáticos

La presión de los neumáticos es uno de los puntos clave en el mantenimiento de una bicicleta eléctrica. Cuando es demasiado baja, repercute directamente en la estabilidad, aumenta la resistencia al rodar y disminuye la autonomía de la batería, ya que como consecuencia de dicha resistencia, esta última se descarga con mayor rapidez.

Para conocer cuál es el nivel adecuado, se debe consultar el manual del fabricante, dado que cada marca y modelo tiene sus propias características. Lo ideal es verificar el nivel una vez al mes. Si bien los neumáticos de estas bicicletas son más gruesos que los de las tradicionales, estos deben soportar el peso adicional que implican la batería y el motor.

Limpieza y cuidado de la cadena

La cadena es uno de los componentes más importantes de la bicicleta eléctrica. Hay que asegurarse de que se mantiene limpia y bien lubricada, de cara a evitar el desgaste prematuro y permitir que los cambios de marcha sean suaves.

Para proceder con la limpieza, basta emplear un paño suave para retirar el polvo y la suciedad, y aplicar un lubricante específico para cadenas de bicicletas. Si ya se encuentra demasiado desgastada, se debe reemplazar por otra. Además de la cadena, también es esencial prestar atención a otros componentes de la transmisión, como los piñones y el desviador trasero.

Protege la batería

La batería es el corazón de una bicicleta eléctrica, y puesto que suelen tener un tiempo determinado de vida útil, hay que cuidarlas correctamente para que duren lo máximo posible dentro de sus posibilidades. Para ello, se debe mantener constantemente en un estado de carga y descarga. Hay que tener en cuenta que aunque la bicicleta no esté en uso, el nivel de la batería va descendiendo gradualmente.

Dejar una batería mucho tiempo descargada puede perjudicar su vida útil; de hecho, se recomienda evitar que se descargue al completo. Al mismo tiempo, cargarla en exceso también la va dañando, por lo que una vez alcanzado el nivel completo, se debe desenchufar.

Por otra parte, y puesto que son dispositivos muy delicados, no se debe exponer a altas temperaturas ni tampoco a una humedad muy elevada. Aquí se incluye el dejarla a la intemperie cuando llueve o el dejar que el agua penetre en su interior cuando se lava. Para evitar que sucede, no utilices nunca una manguera a presión alta. Todas estas condiciones acabarían por dañar las celdas de la batería, lo que repercute en el rendimiento a largo plazo.

Revisa los frenos

Cada bicicleta eléctrica utiliza un sistema de frenado determinado. Por ejemplo, puede consistir en discos, en pastillas hidráulicas o en frenos de zapata mecánicos. Si tu bicicleta lleva los primeros, debes regular los tensores con cierta frecuencia para que no se vaya desgastando el disco más de lo normal. Las pastillas se deben cambiar una vez al año, y para los frenos de zapata, hay que verificar su estado cada mes y cambiarlas cuando presenten un desgaste marcado.

Otro componente de gran relevancia son los sistemas eléctricos, que son claves en este tipo de bicicletas. Puesto que arreglarlos implica un nivel de conocimiento técnico más elevado, se debe visitar un taller o el servicio técnico si empieza a fallar.

Guárdala en un sitio seguro

Cuando no utilices tu bicicleta eléctrica, guárdala en un lugar seco y protegido. Y tal y como indicamos en el punto anterior, evita dejarla a la intemperie o expuesta a la lluvia y el sol directo, ya que esto podría afectar los componentes eléctricos y metálicos a largo plazo.

Además del lugar de almacenamiento, también es importante considerar cómo se guarda. Si vas a dejar la bicicleta sin usar durante un período prolongado, considera colgarla o utilizar un soporte para mantenerla en posición vertical. Esto evitará que los neumáticos se deformen con el peso de la bicicleta durante largos períodos de inactividad.

Como medida de seguridad adicional, lleva tu bicicleta eléctrica a un taller técnico donde puedan realizar una revisión de todos sus elementos. Y si además de lo que puedes controlar, como es el mantenimiento de tu bici, quieres cubrir todos aquellos aspectos que son ajenos a ti, contrata un seguro para ciclistas y bicicleta. Además de la Responsabilidad Civil, en Segurea te ofrecemos cobertura en caso de accidente y robo, asistencia en viaje, defensa penal y asesoramiento jurídico. ¡Contáctanos para más detalles!

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